INSTRUMENTACIÓN DIGITAL

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¿Por qué tener un coche con un anticuado cuadro de instrumentos analógicos cuando podemos tener uno con una modernísima instrumentación digital? ¡El futuro ya está aquí! ¡Llegan los años ochenta!

Antes de que llegara la década de los años ochenta, los cuadros de instrumentos de los coches eran algo muy sencillo. El fabricante encargaba un cuadro a algún tipo de proveedor, como Veglia, VDO, Smiths o algo así, y ese cuadro constaba de un cuentakilómetros, un indicador del nivel de gasolina que queda en el depósito, un termómetro de agua y, si teníamos mucha suerte, un cuentarrevoluciones. Aunque como los coches de la época no eran demasiado fiables, no era raro encontrar manómetros o termómetros de aceite, voltímetros, amperímetros…en fin, todo tipo de indicadores bastante útiles y que incluso el automovilista de entonces se tomaba la molestia de mirar de vez en cuando, antes de que los expertos en marketing los eliminaran con la excusa de que podían hacer creer al conductor que el coche se averiaba cada dos por tres. Además de esos instrumentos, le añadían unos pocos testigos luminosos y una iluminación nocturna normalmente patética, y ya estaba todo hecho.

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El tablero de instrumentos de un coche de verdad

Pero luego nos metimos en los ochenta, una década muy esperada después del desastre de crisis económica y energética, conflictos laborales, terrorismo internacional y mal gusto generalizado que fueron los setenta; y esos años significaban mejorar nuestra vida a través de los avances tecnológicos y de la novedosa electrónica. Bueno, eso es lo que la gente creía.

¿Y cuándo se empezaría a implantar la electrónica en los coches? La gente ya estaba harta de carburadores, de reglaje de platinos, de problemas para arrancar el motor por las mañanas. La gente quería esos coches voladores que anunciaban treinta años antes. Pero me temo que para eso vamos a tener que esperar unas cuantas décadas más, y otros avances de la electrónica aplicada al automóvil, como los frenos ABS y la inyección controlada por microprocesador, era solo para coches de lujo. No obstante, si sustituimos los cuadros de instrumentos de indicadores de agujas de toda la vida por otros digitales, ¡la gente creerá que su mierda maravilla de coche será algo radicalmente nuevo y avanzado! Da igual que el motor siga gobernado por un carburador, que debamos tirar de starter para arrancar y que tengamos que hacer el reglaje de taqués.

Realmente, un cuadro de instrumentos digital tiene sentido en un coche, porque permite aglutinar gran cantidad de información en poco espacio. Si el diseñador no es muy manazas podrá hacerla además legible. Sin embargo no gozan de muy buena fama entre los entusiastas de los coches por no ser muy intuitivos de leer de un solo vistazo, o porque distraen más de la cuenta, o porque los dígitos del cuentakilómetros responden lentamente ante la variación de velocidad. Daba igual, porque un cuadro digital se convirtió en un arma de marketing poderosa a la hora de hacer creer a los compradores que el coche es considerablemente más moderno de lo que es en realidad.

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Y esto es lo que nos queda…

En Europa los cuadros de instrumentos digitales tardaron en cuajar, y no fue hasta muchos años después (vamos, hasta casi ahora mismo) sobre todo gracias a los monovolúmenes. Pero en Estados Unidos y Japón tuvieron mucho más éxito. Lo de los japos lo entiendo por la obsesión por la tecnología, lo de los americanos, porque son muy “noveleros” para ciertas cosas. Por aquí éramos mucho más conservadores y presumíamos de que nuestros coches eran máquinas de conducir serias, que no debían tener salpicaderos diseñados por Atari y tal, pero algunos fabricantes como Renault, Opel, Fiat e incluso Volkswagen y Alfa Romeo hicieron sus pinitos llenando los interiores de los coches de lucecitas, colorines y cosas de esas.

Hoy día las cosas han cambiado. Los salpicaderos son mucho más complejos, un simple ordenador de a bordo no sorprende a nadie, encontrar una tablet en la consola central donde antes había un radiocasette tampoco…los instrumentos digitales son moneda corriente, otra cosa es que funcionen cuando el coche tenga seis años de antigüedad. Pero los pioneros eran más interesantes.

Aston Martin Lagonda (1976)

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Este es el papaíto de los tableros digitales. No solo tenía instrumentación digital, sino que muchos de los botones del salpicadero eran del tipo “touch pad”. Impresionante, sobre todo cuando funcionaba, que no era muy a menudo: demasiado ambicioso para una marca con pocos recursos como era Aston Martin. Al menos toda la parafernalia iba muy a tono con el resto del coche y su vanguardista y angulosa carrocería. El coche fue un fracaso pero también un buen tema de conversación.

Renault 11 Electronic (1983)

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Renault se tomó en serio esto de poner una consola de videojuegos como cuadro de mandos, dándose prisa en lanzar la versión Electronic del R-11 para adelantarse, por unos pocos días, al MG Maestro y al Citroen BX Digit (para que luego no digamos que los cuadros digitales no eran un arma de marketing). No se quedaron satisfechos con solo eso, sino que añadieron un sintetizador de voz que advertía sin una puerta estaba abierta, si quedaba poca gasolina, si el coche estaba envuelto en llamas, etc…y un completo equipo de música integrado diseñado por Philips con mandos en el volante (novedad absoluta). El resto del coche era bastante menos impresionante.

Chevrolet Corvette C4 (1983)

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El Corvette C4 era un coche con una línea limpia y muy moderna, que parecía indicarnos que la época de la “Malaise Era” ya estaba finalizando. Sin embargo el diseño del interior era el típico mamarracho que solía hacer GM por entonces, y dado que cualquier chisme que fabricaban podía tener instrumentos digitales, el Corvette no podía ser menos. Algunos de los indicadores eran multifunción, pudiendo mostrar varias informaciones en la misma pantalla, y mediante un interruptor se podían cambiar las medidas del sistema imperial al métrico. Como si fueran a vender muchos ´vettes en Europa.

Volkswagen Golf II (1984)

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Para que veáis como pegó de fuerte eso de la tecnología en aquellos años, hasta la conservadora y austera Volkswagen puso un cuadro digital, como extra bajo pedido, en sus Golf y Jetta de segunda generación. Como buen VW, era claro y sencillo, sin alardes de excesiva fanfarria, e integraba el eficaz ordenador de a bordo que también se usaba en los modelos con cuadro analógico. Poco visto en España, pero en Italia y Francia sí se vendieron bastantes Golf GTI con este cuadro.

Renault 21 TXE (1986)

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En España al menos, este fue el cuadro digital pionero. Sí, antes del R-21 ya había algunos coches en nuestro mercado que lo tenían, pero ninguno tuvo el éxito de éste. En los fabricados en nuestro país solo lo llevaban las versiones TXE, con el motor 2.0 de inyección. Recuerdo cuando, allá por el ´87, mi padre alquiló un R-21 TXE Nevada; mientras él conducía, yo me sentaba en el asiento trasero, en un ángulo en el que pudiera estar siempre pendiente del cuadro de instrumentos, alucinado por los movimientos de la barrita del cuentarrevoluciones y los números del velocímetro.

Jaguar XJ40 (1986)

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Como decía antes, los ´80 eran sobre todo modernidad, tecnología y esas cosas; y un fabricante como Jaguar, que lanzaba en 1986 una nueva berlina basada en su antecesor de 1968, tenía que incorporar alguna medida que indicara que su coche estaba al día. Así que el cuadro de instrumentos usaba unos diales analógicos para el cuentakilómetros y cuentavueltas, y otros digitales para termómetro de agua, gasolina y tal. No pegaban nada, y menos envueltos en un marco de madera barnizada. Otro detalle era la pantalla del VCM (Vehicle Condition Monitor), un check control tan quejica que solía dar muchas falsas alarmas…o a lo mejor no eran tan falsas.

Buick Riviera (1987)

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GM ya llevaba unos cuantos años poniendo chismes de éstos en sus cacharros, haciendo un guiño a la modernidad en coches que aún llevaban motores de válvulas en cabeza, suspensiones de eje rígido o cajas automáticas de tres velocidades. Pero esto era un paso adelante: un “centro de información electrónico” manejado a través de una pantalla CRT táctil. Sí señores, Buick ya puso una tablet en uno de sus coches en el ´87. Una pijada electrónica, desde luego, complicada de usar con el coche en marcha, y poco intuitiva, pero chula, ¿eh?

Fiat Tipo DGT (1988)

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El Tipo era un coche vanguardista, al menos por fuera, y Fiat entendía que un cuadro digital le sentaría como un guante. A diferencia de muchos coches “digitales”, tenía la virtud de estar bien integrado en el diseño del salpicadero e incorporaba un check control. Desgraciadamente el público no pilló el moderno concepto del Tipo, que fue un éxito de ventas en Italia (allí la gente compra cualquier cosa que ponga “Fiat”) pero no demasiado fuera de su país, e incluso al poco tiempo hubo versiones con cuadros analógicos.

Lancia Dedra (1988)

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El sucesor del Prisma era, al igual que su antecesor, un coche bastante normalito y corriente que en realidad no tenía nada de Lancia. Su único punto destacable era el cuadro digital de las versiones 2.0: instrumentación optoelectrónica, la llamaban. En realidad usaba las pantallitas digitales para simular indicadores de aguja, quedando un conjunto muy bonito y llamativo pero en la práctica absurdo: si quieres relojes convencionales, ¿por qué no ponerlos desde el principio? Unos años después el Cadillac Allanté también mostraría una instrumentación similar, imitando diales.

Lexus LS400 (1989)

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Y para acabar un cuadro que no es digital, sino analógico electroluminiscente. No obstante supuso, por fin, un claro avance en las instrumentaciones de los coches: con el contacto apagado solo se veía una pantalla en negro, pero con el motor en marcha aparecían los diales con una sencillez y claridad hasta entonces no vista, dando la impresión de que los números y agujas flotaban, a modo de holograma. Bonito y efectivo, yo diría que ha sido lo más interesante que ha aportado Lexus al mundo del automóvil.

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2 pensamientos en “INSTRUMENTACIÓN DIGITAL

  1. Alvaro Ruiz

    El video del Lagonda es impagable. Qué coche más bonito y qué malo lo fabricaron. En fin. Los Renault 11 y 21 con cuadro digital los recuerdo perfectamente, mi vecino pasó de uno a otro y conviví bastante con ellos. Del Fiat Tipo me acuerdo menos, pero yo era de los “raritos” a los que les gustó el coche nada más salir.

    Una pregunta, la foto de cabecera ¿a qué coche pertenece? Porque desde luego el diseño del cuadro es rompedor, aunque utilidad no parezca tener mucha.

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  2. b234r Autor de la entrada

    Hombre, a mí el Lagonda, bueno, me parece “interesante”. En cuanto al funcionamiento, no sé si Aston tenía problemas de costes con la electrónica, o si directamente deberían haber empleado componentes de grado militar…
    El Tipo me encantaba cuando salió, y el 2.0 16v, que tenía esas pegatinas tan tontas de “Sedicivalvole”, era uno de los mejores GTI de los noventa. Pasó inadvertido mientras la gente le hacía la ola al nuevo Golf GTI III de 115 caballazos. ¡Guau!
    La primera foto es del tablero de un prototipo de Giugiaro del ´82, el Lancia Orca, hecho sobre la base del Delta. No sé si ese cuadro era realmente funcional o un “muleto”.
    Un saludo Alvaro.

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