NUESTROS COCHES VIEJUNOS: SAAB 9000 AERO (1997)

Este es el coche que más tiempo ha durado en mis manos: desde febrero de 2006 hasta abril de 2013. Y si te gustan los coches, es imposible que después de todo ese tiempo no te deje alguna huella.

Recuerdo cuando lo compré, después de seis meses buscando el 9000 Aero perfecto: lo quería del ´96 ó ´97 (últimos años de fabricación del Aero, y sin el incordio del control de tracción TCS, se libraba de la problemática mariposa electrónica de acelerador), de un solo dueño, con historial de revisiones. Cambio manual. Y barato. Y que en el asiento del pasajero me estuviera esperando una modelo de lencería. Pues esto último no se cumplió pero las demás condiciones sí: en Madrid encontré una unidad en verde “Scarabe” e interior en cuero negro “Rocky Black”, con unos 200.000 kilómetros, pero de un solo dueño, “un señor mayor”, con su libro de revisiones sellado (el único coche que he tenido con el famoso librito al día…), y muy cuidado.

También recuerdo el día en que subí a recogerlo. Hacia frío y yo me monté en el AVE rumbo a Madrid bastante resfriado, con algo de fiebre. Iba preocupado por si no me encontrara en buenas condiciones para conducir los 520 kilómetros de vuelta a casa. Pero todo fue montarme en esos fantásticos asientos de cuero calefactados y encontrarme mejor que en un bebé en brazos: cómodo, calentito, aislado del exterior, y descubrí la mejor virtud que, en mi opinión, suelen tener los Saab: lo relajado y descansado que resulta viajar con ellos.

Ya sabemos como funcionan las cabezas humanas, y como la nostalgia nos hace ver las cosas pasadas mejor de lo que realmente eran. Así que intentaré ser objetivo. A ver, el 9000 Aero es un coche que ambicionaba tener desde hacía mucho tiempo, y sus virtudes eran numerosas. Me gusta su estética, aunque un amigo me decía que “por detrás parece un Seat Toledo de los primeros”. Me gusta ese aire que desprende de seriedad, arrogancia y cierta mística. Es un coche extraordinariamente amplio y con un maletero estupendo. Muy buena climatización. Bien hecho. Y el motor, ese B234R (ya sabéis el por qué de mi nick) turbo que con cuatro cilindros da las prestaciones de un V8 de la época, es impresionante. Es suave (para un cuatro cilindros) con sus árboles contrarrotantes, silencioso, duro y sobre todo, inmensamente potente. Vale, no inmensamente (225 caballos tampoco están mal) pero esa era la sensación que daba al hacer un adelantamiento. Cómo corría ese puñetero coche. Pero el Aero también tenía sus defectos, o mejor dicho, uno, pero serio: el chasis. Siendo muy estable y tremendamente noble como buen Saab, no era especialmente ágil en curva, ni se prestaba a jugueteos en carreteras sinuosas. Y tampoco es que la comodidad de suspensión fuera estupenda. Ni era una suspensión deportiva, ni tampoco confortable. Lástima, porque con un poco más de aplicación en este apartado por parte de Saab, el 9000 Aero podría haber sido un coche definitivo.

Durante esos siete años y 90.000 kilómetros que estuvo en mi cochera no dio mucho la coña más allá de lo propio por la edad del coche. La bomba de gasolina, un interruptor del clausor, un casette de bobinas de encendido, el escape, el bombín de embrague…y un buen dinero empleado en mejoras. En gasolina sin embargo no gasté demasiado; ese 2.3 Turbo tenía unos consumos bastante comedidos en relación a lo que andaba.

¿Y qué pasó con mi Aero? Con el paso de los años ya me cansé un poco de él, y mis ganas de probar/tener otros coches me vencieron. Compré el 850 R, y lentamente fue desplazando al Aero. Finalmente lo puse en venta. Tras recibí un par de ofertas insultantes, decidí anunciarlo “fuera” en mobile.de para atraer a algún guiri, de Alemania, Holanda, o como yo llamo “La Europa De Verdad”: países donde sí hay verdadera afición al automóvil con gente que mira nuestro mercado a la caza de una unidad cuyos bajos no estén como el coche de los Picapiedra, y, sobre todo, mejor nivel económico que nosotros. Y bingo, llegaron tres ofertas serias: una de Alemania, otra de Suecia, y otra de Finlandia. Ésta fue la que llegó primero, el comprador bajó en avión a recoger el Aero y se hizo más de 4.000 kilómetros de vuelta a Tampere. Con dos cojones. En el fondo me alegró que el Aero viera mucho más mundo del que yo le iba a mostrar.

Lo mejor de todo es que los coches pasan, pero las personas permanecen. Bueno, tampoco las personas permanecen para siempre, pero sabéis lo que quiero decir. Durante el tiempo que tuve el Aero conocí a gente estupenda en el Club Saab España, muchos de los cuales son mis amigos. Algunos siguen sin comprender cómo pude vender mi 9000 para comprar esos “cochecillos” que vinieron después.

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7 pensamientos en “NUESTROS COCHES VIEJUNOS: SAAB 9000 AERO (1997)

  1. Daniel

    Me encantaba ese coche. Lo prefería incluso con la estética prerestyling. Cuando se presentaba en la prensa como primo del Lancia Thema. Poco se parecían en realidad.

    En mi pueblo había varios pero en versión atmosférica.

    El interior como en los 900 es una maravilla.

    Yo nunca he tenido coches realmente potentes pero volvería a repetir cualquiera de ellos. Temo cada día mas que por normativa anticontaminación o impuestos sea un incordio mantener coches viejos. No tengo ninguna intención de comprar un coche nuevo (pereza, aburrimiento de oferta y economía)

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    1. b234r Autor de la entrada

      Hola Daniel, a mí también me gustaba más el prerestyling, a veces pienso que el 9000 original (diseñado por Giugiaro) era excesivamente bonito para ser un Saab y por eso en 1991 la marca lo afeó. Hala, ya era “más Saab”.
      El diseño del salpicadero ha envejecido increíblemente poco. Ha sobrevivido desde 1984 hasta 1998, cuando dejó de fabricarse, con muy pocos retoques (botones del clima y muy poco más).
      Me temo que si queremos un coche de este estilo más nos vale que nos demos prisa. Por un lado está la normativa contaminación cada vez más restrictiva, por otro la implantación en poco de tiempo de los coches autonómos. Para que éstos sean realmente eficaces deben moverse en un entorno compuesto exclusivamente de otros coches autonómos. Adivina qué pasará con los coches no-autonómos.
      Pero tampoco nos vamos a amargar mucho la vida pensando en lo que pueda o no pasar…

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  2. Daniel

    Dónde está el ‘no me gusta’. Eso del entorno autónomo no fastidiesss. En España espero que llegue tarde eso.

    Yo solo quiero que me dejen circular por carretera y presentarme de vez en cuando en las concentraciones de viejos/clásicos de vez en cuando.

    Voy a poner una velita a los de petrolicious.com por un futuro con clásicos que quemen gasolina.

    Lista improvisada de viejunos 80s-90s que me gustaría tener a poco que en este país nos hubiera ido como nos iba en los 90:

    BMW E30 318is (un M3 es muy caro)
    Porsche 928 S4 o GTS ( este es caro)
    Saab 900 pre-GM (900S o Aero)
    Honda Civic EG3 (VTI ya puestos)
    Mercedes Benz W201 o W124 (me daría igual la versión, diesel incluso)
    BMW E38 (gasolina, 740i preferiblemente aunque un 728i me valdría)
    Audi coupe S2 o Audi V8 o Audi 100 S4 (no hay muchos mas Audis que me interesen al margen de esos tres y el RS2 que son palabras mayores)

    Y algunos más. No serían todos claro, dos a elegir por ejemplo.

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    1. b234r Autor de la entrada

      Lo del “entorno autónomo” yo creo que será sí o sí, la cuestión es “cuando”.
      Reconozcamos que a la mayoría de la gente no le gusta conducir, lo que quiere es ir a los sitios mientras mira el twitter en el móvil, así que acogerá eso de los coches autónomos con los brazos abiertos.

      Apruebo casi al 100% tu lista de viejunos, lástima que la burbuja haya cogido a casi todos. Por ejemplo, los Saab 900 pre-GM se compraban al peso hasta hace poco, pero ahora están caros (o quizás al precio que debían estar). Los Turbo 16 válvulas a 2000-3000€ no hace tanto están ahora al doble de precio, y la mayoría tienen trabajito pendiente. En fin, lo que no logra la burbuja lo harán los ayuntamientos/gobierno.

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  3. Pingback: SAAB 9000 Aero (MY97) | SACA

  4. MF

    Sin duda éste fue un gran coche. Guardo el recuerdo de haber pasado muy buenos ratos a su vera. Singular como pocos y con una potencia y orden de marcha insultante. Estoy convencido que algún día volverás a tener algo que se le parezca.

    Nos vemos.

    MF

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    1. b234r Autor de la entrada

      Desde luego era muy buen coche, el poderío con el que marchaba y la arrogancia con la que despachaba el tráfico te daban una sensación de superioridad.
      Tenía sus cosillas, como todo, porque coche perfecto no existe.
      Un saludo Marco.

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