MODERN LIFE IS RUBBISH: COCHES AUTÓNOMOS

Voy a decirlo clara y llanamente: el coche autónomo es el diablo, y si eso es el futuro, quizás sea mejor que baje “el Señó” y se nos lleve a todos.

No soy una persona de profundas convicciones religiosas precisamente, pero el día que el coche autónomo (considerando como “coche autónomo” a un chisme con ruedas transportador de personas y mercancías que no necesita ser conducido por un humano de dos patas sino que un ordenador se encargará de guiarlo a su destino) obtenga cierta implantación, será El Día Del Juicio Final. Al menos para los que nos gustan los coches, claro. Se nos acabará el conducir. Y se nos acabarán los coches como los conocemos hasta ahora, pasando a ser “cápsulas de transporte personal”, o algo así. Entonces sí que podremos decir que la vida moderna es una mierda.

Ah, una carretera interminable, tu coche, buena música y tú. El paraíso…

No soy tan obtuso como para no querer darme cuenta de que hay varias ventajas y razones de peso de los coches autónomos. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de los accidentes de tráfico se deben a la inoperancia del humano que va al volante, que un coche sea conducido por una máquina no es mala idea. Y el conectar los coches a una gran red entre ellos mismos puede ayudar a evitar atascos y colisiones. Incluso seleccionar una ruta de antemano puede ir avisando a los parkings que “vas payá” y calcular si hay huecos libres. Visto desde este punto de vista, es un avance claro.

…que rara vez disfrutamos

Pero desde el lugar del entusiasta de los coches, es la muerte del Automóvil. Los que consideramos que conducir y perdernos durante unas horas por una carretera local sin que nadie sepa dónde estamos es una de las pocas auténticas libertades que le quedan al ser humano tendremos que buscarnos otra afición, sin duda. Y probablemente también será la muerte de muchas marcas de coches. No os extrañéis que dentro de un par de décadas los coches autónomos sean marca “Google”, “Sony”, “Apple” o “La Cocinera”. Total, ¿qué importancia tendrá el concepto de “marca” si los productos se van a homogeneizar cada vez más? ¿Si la forma en la que cada coche se conduce, su auténtico carácter, ya no importa en absoluto?

El nuevo coche autónomo de Balay, ¿o era de Samsung?

Podría estar diciendo pamplinas sobre este tema durante días hasta el punto de pareceros un niñatillo al que amenazan con quitarle su juguete favorito, incapaz de reflexionar que la causa es un bien común superior. Pero aparte de que me gusta aporrear un volante, una palanca de cambio y unos pedales, voy a explicar unas razones por las que considero que el coche autónomo es una muy mala idea:

Una habilidad menos que la gente tendrá. Conducir bien y manejarse con arte en el tráfico diario es una habilidad que requiere cierta destreza y atención. No todos somos capaces de aprenderla, pero al menos es una oportunidad de “crecimiento personal” (sé que me ha quedado cursi). Ahora con el coche autónomo cualquier tonto del culo podrá “conducir”. Por supuesto, cuando un porcentaje relativamente grande del parque móvil sea autónomo, los coches no-autónomos se irán suprimiendo poco a poco; un coche autónomo está optimizado para funcionar en un “entorno autónomo”, rodeado de coches de su especie, y libre de lo imprevisible que es un humano conduciendo un coche no-autónomo.

Todo el mundo interconectado. Como alguno falle…

Todo el mundo irá en coche a todos lados. El que crea que el coche autónomo colaborará a la fluidez de la circulación no se da cuenta que hay mucha gente que puede adquirir un coche y no lo hace porque no sabe/quiere/sale de los cojones conducir. Cuando pueda comprar un coche autónomo, lo hará, el coñazo de conducir ya no es un problema, y habrá más chismes circulando y contaminando nuestras ciudades; porque, ¿quién quiere montarse en un autobús o metro repleto oliendo el sobaco del tío de al lado cuando puedes ir en tu propio coche calentito o fresquito, cómodo, y escuchando tu musiquita de Pablo Alborán mientras wasapeas?

La muerte de la privacidad, más si cabe. Tú te montas en el Google Car ese, programas la ruta en el ordenador, y éste se guiará vía GPS hasta llegar al Mercadona. Ya todo el mundo al que le interese sabrá a donde vas, o donde has estado. Te saldrán en el ordenador del coche infinidad de anuncios del Mercadona o de la competencia, diciéndote las ofertas en la sección de congelados. Por supuesto, ese sistema también puede evitar que vayas a un determinado destino. Imagina que quieres ir hacia una salida de la ciudad que está colapsada de tráfico; el “ordenador” puede decirte que no se puede ir a ese destino porque está atascado y que las autoridades quieren evitar que sigan llegando coches allí. Por supuesto las autoridades pueden tener razones más peregrinas para que no vayas.

La muerte de los avances tecnológicos en materia dinámica. Con el paso de los años los coches han alcanzado cada vez mayores velocidades. Hasta que entramos en la era del buenismo, la velocidad se consideraba un avance. Y claro, con el aumento de las velocidades, se correspondía el aumento en la seguridad activa: mejores suspensiones, frenos, direcciones, etc. que complementasen esa mayor velocidad. Con el coche autónomo, que tendrá su velocidad limitada a la que rija la DGT en la vía por la que circule y que será más bien baja, esas necesidades de mayor seguridad activa no serán tan grandes. Total, si nadie va a pasar de 80 km/h en carretera, ¿para qué queremos suspensiones multibrazo, o discos de freno en las ruedas traseras? Ya ocurrió en EE.UU en los años setenta y ochenta con la limitación de velocidad a 55 mph: en materia de chasis, el progreso prácticamente se detuvo para los fabricantes americanos, al menos en comparación con los europeos y japoneses. Pero seguro que en materia de whatsup, jueguecitos y chorradas el avance será notable.

¿De verdad serán más seguros? Porque claro, un ordenador no falla nunca, ¿verdad? Nunca se os ha quedado colgado un ordenador de casa, ¿no? ¿Qué pasará cuando se quede colgado el coche autónomo? Las marcas dirán que” no pasa nada porque el conductor entonces podrá tomar los mandos y conducir”. ¿Hemos olvidado que el conductor estaba wasapeando y escuchando a Pablo Alborán en vez de prestando atención?

Chupándole el culo al coche de delante a 120 km/h mientras lees el último número de “Cacharro Autónomo Actual”. Segurísimo

Hackers, piratas y demás elementos. Ya se ha hablado de la posibilidad de piratear coches autónomos. Algún listo se conecta a tu coche y lo dirige hacia un descampado y lo detiene allí, momento perfecto para robarte. O aún peor, te lanza contra un camión para matarte, o contra una multitud de personas para matarlas. No teníamos bastante con los conductores suicidas como para darle otro arma a un grupo terrorista.

Todo el mundo al paro. No es que el empleo abunde precisamente, y la posibilidad de que millones de conductores profesionales se queden sin trabajo es real. ¿Quién quiere contratar a un conductor para llevar un camión cuando puede tener un camión autónomo que no necesite parar cada dos horas para que el chofer descanse? Y con los taxis pasa igual, ya veremos una futura versión del “Johnny Cab”.

La carita del Arnold es la que se nos va a quedar a todos

Algunos flequillos sin importancia. Un ejemplo: el otro día alguien me dijo “los coches autónomos está programados para frenar en seco si un peatón se interpone en su camino. Lo que significa que un peatón podrá cruzar una calle cuando le dé la gana, total, sabe que el coche autónomo frenará… antes, con un humano al volante, la cosa no estaba tan clara y la gente tenía más cuidado”.

Una vez más, podría llevarme días contando excusas del porqué no quiero que me quiten mi juguete, y más de uno me dirá que soy un irresponsable, que las muertes en accidentes de tráfico son una tragedia para cualquier familia que podrían eliminarse en un porcentaje muy alto gracias a los coches autónomos. Pero hasta su más férreo defensor, leyendo la lista de objeciones que expongo, podría darme un poco de razón. Y encima me tendré que buscar otra afición/ adicción… ¿eso de los sellos está divertido?

Aprovechemos todo lo que podamos, porque ésto tiene los días contados

 

 

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4 pensamientos en “MODERN LIFE IS RUBBISH: COCHES AUTÓNOMOS

  1. Álvaro Ruiz

    Efectivamente la gente ya no irá en metro ni en tren ni en autobús. Tendrá su propio minimetro o miniautobús en el garaje, cargando durante la noche cual móvil de una tonelada, para cogerlo por la mañana, y mientras va camino del trabajo lee un libro / se maquilla / echa una cabezadita / comprueba el e-mail (escoja la opción más ineteresante; hay miles de premios). Y cuando los coches oficiales sean también autónomos, atentar será lo más fácil del mundo: bastará con emitir un pulso electromagnético que funda toda la electrónica del coche oficial (y los escoltas, ya de paso) y ya no podrán ir a ningún lado.

    Mira como a los aviones no hay cojones de hacerlos autónomos… ¿te imaginas un avión repleto de pasajeros en picado con una azafata pulsando frenéticamente CTRL + ALT + SUPR?

    Fascinante

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    1. b234r Autor de la entrada

      Bueno, lo de evitar atentados a coches oficiales autónomos es fácil, basta con forrarlos de papel de plata…

      A mí lo que más me preocupa es que los coches autónomos solo funcionan realmente bien cuando todo el tráfico a su alrededor está formado de coches autónomos. Es decir, que la muerte del coche no-autonómo es algo cierto. Más que preocuparme me aterroriza, la verdad.

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  2. Daniel

    Estoy haciéndome a la idea de que mi próximo coche va a ser eléctrico. Hasta estoy intentando encontrarle la cosilla a un coche con la tecnología del Scalextric.

    Y me vienes con esta entrada, El día que los coches nevera autopilotados sean una realidad me dejaré en psicólogo lo que me dejo en gasolina y en arreglar mis cacharros.

    La idea verdaderamente se me hace difícil de soportar. Mi fin de semana mejora un poquito si lavo el coche, con eso te lo digo todo. No digo nada si consigo salir a dar una vuelta con el beme a las 7 a.m. un sábado por la mañana cuando todo el mundo duerme.

    O le doy al prozac, o me compro un saco de boxeo. No imagino otra salida.

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  3. b234r Autor de la entrada

    Lo del saco de boxeo queda más cool.

    Para mí el fin de semana empieza el viernes por la tarde, porque suele ser cuando lavo el coche, y así lo tengo limpito. Lo encuentro hasta terapeútico y relajante.

    Yo me estoy haciendo a la idea de que llegará el día en que no nos dejen conducir. De hecho, en ese día, estoy seguro que habrá quién se pregunte “¿cómo es posible que los coches fueran conducidos por seres humanos? no puedo creer que hubiera una época en la que los coches no fueran autónomos”.

    Y el dinero que te ahorres en gasolina no te lo gastes en psicólogos; te hará falta para pagar la megafactura de la luz que pagaremos todos cuando el parque móvil sea eléctrico.[/modo apocalíptico OFF]

    Aprovechemos mientras podamos, y un saludo Daniel.

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